Ir al contenido principal

update

Tengo muchas cosas en la cabeza. Muchas cosas que me gustaría decir pero que no puedo. Porque hay cosas que no se escriben, ni se dicen por teléfono. Y la distancia se acorta un poco con escribir un mail, pero no me gusta no ver la cara de la otra persona. Las cosas muy buenas, tanto así como las muy malas, hay que decirlas cara a cara. Porque a veces las miradas expresan demasiadas cosas como para desperdiciarlo.

Cabezón, FELIZ CUMPLE!!! Esta no es la celebración que me gustaría, pero es todo lo que puedo hacer por el momento. Sigo dandole vueltas al regalo, intentando hacer realidad eso del abrazo. No doy más pistas! ;) ImissUsoMUCH! Luv ya.

Empiezo a acumular demasiadas cosas para llenar la maleta. Pero hay algunas que ni siquiera me planteo el dejarlas aquí, y no se trata de la camilla. Bombones Lindt, no hace falta decir más. Gracias Josu.

de rAnita nOe

Comentarios

Bito ha dicho que…
Completamente de acuerdo con tu primer párrafo. Brillante.

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...