Ir al contenido principal

Hay veces en las que tienes tantas cosas que hacer que se te quitan las ganas de decir todas las cosas que tienes pendientes. Y te concentras en vivir, porque hay que levantarse temprano, y acostarse a una hora decente, y madrugar. 
Y has empezado a tener la costumbre de despertarte una hora antes de que suene el despertador. No te gusta llegar tarde y estás empezando a cogerle tirria al llegar demasiado temprano. Las olimpiadas y el transporte a horario nunca se han llevado demasiado bien. Menos hoy, en el trabajo a las seis y cuarto. Siesta en el almacén hasta las siete. 
Aprendes a convivir, aunque más bien sea a no demostrar que tienes la razón la mayoría de las veces. A todo se aprende. 
Pasas de la vagancia inglesa y el trabajo se hace menos aburrido, aunque deseas volver a algo que tenga más que ver con lo tuyo. 
Te tiembla la mano, y no dices todo lo que tienes que decir porque después de un tiempo te empiezas a plantear si realmente vale la pena.
Y en el fondo sabes que sí, pero sigues sin tener ganas de educar a nadie. Estamos todos mayorcitos. 

Ya no es una cuestión de depender de las decisiones de otra persona, ahora me abro camino sola. 

de rAnita nOe

Comentarios

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...