Ir al contenido principal

1177



Entre nosotros solo han quedado las preguntas que no me has dejado hacer.
Preguntas que de vez en cuando me asaltan en el momento previo a que me deje abrazar por el sueño.
Pero no te sueño.
Me sueño a mi misma.

Y dedico mis días a hacer esos sueños realidad.
Porque ya no puedes decir que me conoces, aunque hayas sido parte de mi vida, aunque hayas sido causa de mi crecimiento y cambio.

A veces hasta yo misma me desconozco.
Quiero ser ilimitadamente yo, caminar hasta la orilla de mi mundo conocido y desafiarme a saltar.
Porque contigo he aprendido que no hay límite a lo que puedo dar, y a pesar del dolor, de las lágrimas, del haberme sentido perdida, puedo ver que esa parte de mi no va a cambiar.

Me construyo por mi y para mi.
Me arrullo con sueños a futuro para evitar las preguntas que nunca tendrán respuesta.
Porque a veces la falta de respuesta también es una respuesta.

Y aunque el amor no se acaba, tampoco es indeleble al paso del tiempo.

Me libero.

N.

Comentarios

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...