Ir al contenido principal

1178


How am I going to tell you everything if I don't even know you yet?

How will I be able to explain the depth of the change that the fucking cancer has brought to my life?
And it's not only about having one less ovary, or the scars, or the tattoo.

Hello, I'm Noemi and I had cancer.
Oh, and I have, probably, PTSD.

That's not a conversation starter that I want to use.

And yet, somehow, I carry this bit of conversation around, waiting for the perfect moment to say it, if there's a "perfect" moment.

I do things differently now. I care more and I care less. More for those persons that I love, those things that I like and those memories that I want to have. And less for time wasting things, time wasting people.

The pain, the fear, the what if it's back. The sleepless nights, the tears, the wait. You were not there, I wsih you had so I wouldn't have to tell you about it. Maybe the changes in me wouldn't have been that deep if you'd been there.

I've been always bold, now I'm bolder. And you, mate, will have to like that.

N.

Comentarios

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...