Ir al contenido principal

decisiOnes

No voy a decirte que se te marcan las arrugas sobre la piel.
Eso es cosa del siglo pasado.
Hoy puedo decirte que se te marcan las decisiones. En el fondo de tus ojos, aparecen como un rasguño más oscuro, algo que no puedo identificar, pero que se que está ahí. Con el tiempo, las piezas del puzzle de tu vida se van juntando mientras yo te observo, y entonces me doy cuenta del significado de aquellos ligeros rasguños que están ahí desde el principio. Aunque tus palabras las negaron, aunque ahora digas que no sabes, que necesitas tiempo, que aun es pronto.
Tus decisiones saltan a la vista como el color de tu pelo. Y no te digo nada, porque solo espero el momento en que tu mismo te des cuenta de que hace mucho tiempo que decidiste no regresar. Ahora solo tienes que encontrar los motivos.
Fue mucho más fácil que te marcharas diciendo que ibas a volver. Aunque quizás, como tu, que ya tomaste las decisiones sin saberlo aun, yo ya sabía, en el fondo, que te ibas para no volver. Se feliz. Pero FELIZ con mayusculas. Aquí o ahí

de rAnita nOe

Comentarios

Martini ha dicho que…
Pues que sea feliz....

Con tu permiso, un beso
Anónimo ha dicho que…
Pues sí, normalment, primero tomamos la decisión, y luego la justificamos. Y elucubramos explicaciones larguísimas y sesudas... que no tienen nada que ver con el tema. Porque, al menos en ciertos ámbitos, es el corazón el que decide, no las neuronas. Y no hay manera de explicar el corazón. (Que no, que no hay manera. Y mira que han -y lo he- intentado.)

Moraleja: dejad el cerebro para las matemáticas, porque no sirve para mucho más.

Pero espero que TÚ también seas feliz.

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...