Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...
Comentarios
me alegra leerte de nuevo y espero que me visites. un besote enorme
Por no hablar de todo lo que afecta tu vida social, claro.
Besos.. Diego... estubo buena la paella?
vaaaa, que queda poquito!
lo siento por eso! gracias por tus comentarios, me alegro que te sientas inspirada:)
bito, tienes toda la razon del mundo... quiero mucho a mi vida social como para hacerle eso muy seguido..
cabezon, tu tambien caeras... no te amenazo, te prevengo.. jejeje
nimue, estudia, estudia.. que tu estas como yo.. ains..
pecado capital.. squanto.. intentare no volver a hacerlo! jajaja..
saludos a todos.