Ir al contenido principal

mascarpOne y Otras histOrias

Volvemos al ánimo normal, bastante menos filosófico que ayer y más yo.
Hoy hemos tenido un día bastante relajado, nos hemos levantado tarde, como venimos haciendo todos los días en realidad.. y después de comer hemos ido a comprar los billetes de regreso a la villa, para asegurarnos de que habían y de que podíamos elegir los más cómodos. Después hemos estado paseando por la calle principal y comprando algunas cosas, entre ellas algunos regalos de recuerdo. A mitad de tarde hemos ido a la heladería Rocco y desde entonces el helado de queso mascarpone ha entrado a formar parte de mis predilectos. Eso sí, donde se ponga un buen helado de leche merengada.. Nos hemos regalado unas pulseritas medio hippies y artesanales como recuerdo. Ahora nos disponemos a trasnochar, otra vez, pero con motivo de ver una película y ver como una amiga y un amigo practican la samba argentina, un baile folklórico.
Besos para todos.

de rAnita nOe

Comentarios

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...