Ir al contenido principal

grita


Cuando no puedas hablar.
Cuando no puedas escribir.
Cuando no quieras escuchar.
Cuando no sepas a donde ir.

Cuando ya no tenga sentido.
Cuando sea lo único que quede por hacer.
Cuando las ganas se hayan ido.
Cuando el miedo haya dejado marca.

Cuando ya no puedas respirar.
Cuando llorar sea una acción diaria.
Cuando compartir no alivie.
Cuando la distancia te quiebre.

Cuando la lluvia no sea solo metáfora.
Cuando ese abrazo no llegue.
Cuando hayas perdido el control.
Cuando no haya solución posible.


Grita y vacíate de todo.
Grita hasta que duela.
Grita hasta que no se escuche nada más.
Sólo grita.

de rAnita nOe

Comentarios

JuanRa Diablo ha dicho que…
Mira, ahora no tengo motivos, pero ya me guardo el consejo para cuando haga falta. Prometido.

(Por cierto, cuando casi grito ha sido al ver esa foto!! ¿¿De dónde sales??)
Yayo Salva ha dicho que…
Sabios consejos. ¿Recuerdas el poema "If" de Rudyard Kipling?
Besos.
coco ha dicho que…
Qué preciosidad. Has probado con crema de pepino?
nimue ha dicho que…
y qué bien sienta algunas veces...
Isaac ha dicho que…
Me gusta mucho, especialmente el cambio en el último párrafo, donde se dan soluciones. De hecho yo también escribí un poema que se llama Grita, aunque es muy diferente... la conclusión es la misma, gritar para no dejarse ir por la inercia y ser uno mismo, gritar porque esto se acaba y nos debemos imponer a ello.

un saludo
Just me ha dicho que…
Me ha encantado la poesia, ha momento en la vida que solo hay ganas de gritar y gritar

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...