Ir al contenido principal

música

A Sabina lo descubrí cuando iba a la facultad de química, en Burjassot. En esa época escuchaba todos los días la 97.7 Valencia. Joan Manuel Serrat, Niña Pastori, José Mercé, Ana Belén, Mecano, Alejandro Sanz, Carlos Goñi, The corrs, Josh Groban, Carla Bruni, Celine Dion, Bryan Adams, Andy&Lucas, Pancho Cespedes, David Bisbal... No conozco todo el repertorio de todos estos cantantes ni del resto que no menciono, pero tengo canciones que están prendidas en mis recuerdos como si les fuera la vida en ello. Me sorprendo al escucharlas tanto tiempo después, porque algunas son capaces de llevarme a la euforia o a un sentimiento de melancolía... A cada canción un sentimiento, una persona. Con el tiempo algunas dejan de doler, otras las olvido, como olvidé a aquellos que me las hicieron conocer. Me gusta la música.

de rAnita nOe

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Comparto a Sabrina, a Serrat y algún otro, aparte de los que tu pones yo tengo otros nombres, es cierto que son del cuaternario o incluso del Mesozoico, antediluvianos, prehistóricos, pero cuando los oigo, vienen imágenes, sentimientos, incluso dirías que olores, y si tengo una cocina a disposición y me pongo a cocinar, creo... que así debe ser el nirvana, el summun, y si por la puerta de la cocina entra tu otra mitad, esa persona a la que amas tanto que el amar duele...

Uff...

Es mi límite, todo lo demás es Terra incognita.

Sigo amando

Pirilón

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...