Ir al contenido principal

tía mimí




Os presento a Caro, mi "sobrinita". Esta dulzura está a punto de cumplir dos años, y lleva ese mismo tiempo robandome el corazón. Empezó adelantando su nacimiento más de una semana, para ir a nacer 20 años y 3 días después que yo. Al mes de nacer se quedó dormida sobre mi, nunca olvidaré lo chiquitita que era, lo bien que olía y el calor que sentí al tenerla tan cerca. Luego empezaron las sonrisas, los besos, los primeros pasitos agarrada de mis dedos. Y llegó el primer "tía". Pasé de ser la "tía noemí" a ser la "tía mimí", mucho más fácil de decir, mucho más dulce cuando ella me lo dice.
Me lleva a todas partes cuando estamos juntas, a los "chiches" (juguetes), al baño, a los "bibdos" (libros). Me da las gracias por cada cosa que le regalo y se acuerda de ellas tiempo después, es más de lo que hacen muchos de mis amigos.
Hoy nos hemos pasado toda la tarde en el río. Con barcos hechos con botellas de plástico, palos y barro. Hemos acabado con barro hasta en las orejas, pero no cambiaría esta tarde por nada del mundo. Crece, rápido, y más cuando yo me voy a casa por vacaciones. La echaré mucho de menos este año. Crece, igual que crece mi cariño por ella, cada día más.

de rAnita nOe

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Te comprendo perfectamente ese primer tita no se olvida nuca ,

Un Beso

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...