Ir al contenido principal

lOng day

En días como el de hoy tengo la prueba de como son los días largos. Ya os conté lo del horario.. inevitable. Pero por lo menos hoy al salir de casa me han recibido las estrellas brillando desde el cielo. Después de casi una semana y media lloviendo y nubladísimo ha sido como un pequeño regalo. Con las chicas nos hemos sentado en el fondo del autobús, donde parece que nunca se quiere sentar nadie. Hemos dormitado casi todo el viaje, contemplando la salida del sol con los ojos cerrados, dejando que por fin su luz nos impidiera dormir. Casi nos perdemos para llegar al Hospital Palma y he vuelto a darme cuenta de lo poquito que me gusta viajar sin saber donde tengo que ir en realidad, que parada es la que me toca del recorrido del autobús, en que calle girar y todas esas cosas... Y lo digo yo, que me vine de España sin saber si quiera donde estaba este pueblo y sin conocer absolutamente a nadie en Buenos Aires, sin embargo para mi son cosas distintas. Las prácticas han sido diferentes a todas las que hemos hecho hasta ahora y sin embargo muy interesantes. Por primera vez en mi vida he atendido a alguien con alucinaciones, y no lo digo de broma ni por causar gracia. Es super desconcertante hablar con alguien que "ve" cosas o personas que uno no ve, básicamente porque esa persona piensa que el que está loco es el otro, es decir, tú. En este hospital las prácticas duran menos, eso nos deja un par de horas antes de tener que coger el autobús de vuelta a la villa, así que me las he pasado haciendo recados para mis hermanos y comprando en Carrefour, que no es por dar publicidad gratuita ni nada por el estilo, pero una se siente como en casa después de pasarse cuatro años viendo las tiendas de la villa.. cuestión de tamaño, aunque muchos digan que no importa. Un par de tiendas de arte y otro par de deportes. Una visita al Mc Donals, porque hemos comprobado que es el único baño público medianamente decente en todo Paraná y otra vez al autobús. Una hora y media para recorrer tan solo 70 kilómetros, toda una odisea considerando el estado de los autobuses, jejeje. Llegar a casa, comida rápida, un poco de descanso y otra vez a la carrera con los pacientes. Hoy casi todo domicilios. Esta noche mi hermana quiere hacer unas pizzas para darnos un gustito después de los exámenes y tanto estrés, mañana clases, los pacientes normales del jueves y también los que me tocarían el viernes, queremos viajar a Santa Fe, otra provincia, unos 100 kilómetros y otras historias que contar.

de rAnita nOe

Comentarios

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...