Ir al contenido principal

pasa.dO

El pasado siempre vuelve. En ocasiones de la más agradable de las maneras. Ayer volvió en forma de llamada telefónica. Mi mejor amigo Zeus me llamó. Desde que nos vimos en el aeropuerto en Marzo a la hora de venirme para Argentina apenas había sabido nada de él... Ponernos al día, muchas noticias y algunos recuerdos, me alegró mucho poder hablar con él porque sinceramente me hacía falta, echo de menos a muchos amigos, eso nunca es bueno. A los amigos hay que tenerlos cerca, lo más posible, aunque hayan 14.000km de distancia entre medio. Sin embargo no desaparece el sentimiento de confianza, pues sé que por más distancia que nos separe siempre está ahí, siempre volvemos a hablar con el mismo cariño, como si hubiera sido ayer la última vez que lo hicimos.
Al igual que las monedas el pasado también tiene dos caras. Una alegre, como ya os he contando, y otra triste. Las heridas del pasado duelen, incluso cuando no se siente culpa, cuando uno sabe que hizo las cosas bien. Eso no hace que las cicatrices desaparezcan, al igual que no se borran las declaraciones de amor talladas en el tronco de un árbol joven, por mucho que pasen los años.

de rAnita nOe

Comentarios

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...