Ir al contenido principal

fácil


Todos tenemos derecho a cometer alguna estupidez de vez en cuando.
A tenor de lo que ayer decía, vuelve. Y sin embargo siento que algo se ha roto dentro y no sé si existe alguna manera de repararlo.
Será por el tiempo que ha pasado, por el silencio al que me he acostumbrado, pero a las nuevas palabras les escucho un eco que no me termina de convencer. Ha sido demasiado fácil, demasiado rápido, técnicamente indoloro, como si haciendo limpieza metódica de tus adentros hubieras pasado la fregona y todo estuviera reluciente. ¿Tan sencillo? Después de casi 10 meses, demasiados, las explicaciones han sido demasiado vagas e imprecisas.
Y tengo que reconocer que no he tenido las agallas para preguntarte los porques, tanto de tu partida como de tu vuelta.
Es la segunda vez en mi vida que alguien me aleja a propósito de la amistad que tenemos para "protegerme". Y yo me pregunto porque la gente se empeña en no dejarme decidir a mi si me quiero alejar o no... Me molesta que coaccionen mi amistad de esa manera, que me impongan cuando ser amiga y cuando no, pero por mi bien, claro.
Me has echado de menos y me has necesitado. ¿Cuándo decidías protegerme pensaste alguna vez que yo también te necesitaría en todo este tiempo? A veces las mejores intenciones se vuelven en nuestra contra.
Quizá no puedo adaptarme tan rápido porque sigo sin entender.


Cómo dice barb* "cuándo alguien tiene algo que decir, escucho. cuando tengo algo que decir, escribo."

de rAnita nOe

Comentarios

Martini ha dicho que…
y a veces... cuando tienes agallas, tienes la sensación de que te equivocas

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...