Ir al contenido principal

cambiOs

Años atrás en la misma situación que hoy me hubiera sentido acongojada por el no saber. 
Hoy simplemente me conformo con saber hasta donde sé, y manejar eso. No puedo alcanzar el futuro y cambiarlo, ni escribirlo a mi antojo. 
Se presentan cambios en ese futuro cercano de meses, que me tienen en vilo. No sobre lo que va a suceder, si no el cómo va a suceder. Es bonito tener algo que esperar. 

Y mientras tanto me mantengo ocupada, o me mantienen, que las clases ya van por la segunda semana y mis alumnos de enfermería parecen haber olvidado todas las materias anteriores. 

Tengo un sueño. El de ser mejor persona. Estoy poniendo todo mi esfuerzo en ello. 


de rAnita nOe

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Ese sueño siempre es alcanzable, se puede y se debe mejorar cada día.

De un libro que compré en una de las librerías que rodean la Universidad de Montemorelos "Dejando un sueño prendido" me guardo para mi acervo personal el sueño de " vivir una vida digna ser vivida", pienso que la tuya entra en esos parámetros y me siento feliz por tí.

Siempre aquí, Pirilón & Company

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...