Ir al contenido principal
Sentimientos muy encontrados en esta última noche mexicana.
A pocas horas de partir me encuentro con las manos vacías, pero el corazón lleno.

Me siento ingrata por que a pesar de que Dios me ha demostrado imponentemente sus sueños para mi vida, y ha dirigido todo el proceso para que pronto yo los pueda cumplir.. Me voy de México con una angustia, el no saber por qué pasan ciertas cosas ahora.

Quiero ser fuerte en sus promesas, sabiendo que Él sabe mejor lo que me conviene. Él sueña más grande y más bonito de lo que yo puedo desear, teóricamente lo sé bien. Aunque no entienda por qué ahora.

Dejo este país hermoso para volver a casa. Donde no estarán mis padres. Pero vuelvo a casa. Galicia siempre es mi casa. Bolivia es mi hogar, aunque ni siquiera lo he visitado.
Vuelvo.

He de regresar, en 18 meses.

Mi corazón se queda en México. 18 meses.

de rAnita nOe

Comentarios

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...