Ir al contenido principal

mi caparazÓn, corazÓn...

Tengo un rincón dentro de mi que me sirve de escondite. Porque yo a veces necesito esconderme y que nadie lo note. Es mi refugio, donde me siento totalmente segura y aislada del mundo. Cuando algo me duele suelo decirlo, igual que cuando algo me alegra o me enfada. Pero hay veces en las que no se que hacer y me quedo esperando a ver si pasa algo que me de una pista sobre donde tengo que poner el pie para seguir caminando.
Durante estas últimas semanas he estado sintiendo algo que me incomoda, con respecto a una amistad, pero que no lo sé definir, se que hay algo, pero no se que és. Y no hay enfados ni discusiones ni nada. Hay distancia, pero no de kilómetros, sino de sentimiento.. como que no termino yo de sentir que las cosas están bien.
Mi caparazón, aquí estoy.

de rAnita nOe

Comentarios

Martini ha dicho que…
Te digo lo que te voy a decir ahora porque me has recordado al Mart-ini de hace unos años.

A mí me pasaba igual con una amistad de las de "toda la vida". Intenté por todos los medios que continuara. Lo hablé y siempre recibía (no pasa nada)...

Un día me dí cuenta que en la amistad no hay que "esperar" nada, absolutamente nada, ni un resquicio de cariño... nada de nada... porque la amistad se comparte por si sola.

Con esto no quiero decir que "abandones" y te quedes en tu caparazón, simplemente que dejes el tiempo seguir, que intentes lo que esté en tu mano y, si no puede ser, pues guarda esos momentos en tu memoria para recordarlos cuando te hagan falta.

un beso, con tu permiso.
rAnita nOe ha dicho que…
gracias por estar ahi mart-ini, y por tus consejos..
un beso, permitido.
nimue ha dicho que…
tranquila, bonica, el tiempo lo acaba colocando todo en su sitio. Todo tiene una razón, ya veras.
B7s!

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...