Ir al contenido principal

nO tuvimOs infancia

Ayer el grupo JAM (jóvenes adventistas misioneros) al que pertenezco realizó una actividad para los niños llamada PequeJuegos. 5 pesos por niño, desde las 8 hasta las 10,30. Para nosotros responsabilidad, para los padres libertad. Al rededor de 100 niños de todas las edades asistieron a los juegos, castillos de aire (aquí los llaman peloteros) payados y comida. Se lo pasaron en grande.
Al terminar de irse los chicos, costó lo suyo, por cierto, los grandes, osea nosotros, empezamos a disfrutar. Casi 40 minutos de jugar en el castillo de aire, unos encima de otros, gritando, riendo, sacando fotos.. Definitivamente parecía que no habíamos tenido infancia.. Llegado el momento crítico en el que nos reíamos de cualquier cosa llegó el personal de seguridad para cerrar el polideportivo..
El resultado es: las dos rodillas peladas y unas agujetas de miedo.
Hacía mucho que no me reía tanto...

de rAnita nOe

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Siento diferir, tengo otra opinión del asunto.
Mat. 18:3

Más que recuperar infancia, intentáis con excelente criterio por cierto volver a ella algunos y otros entre los que creo que te cuentas no salir de ella, y esa es una maravillosa manera de peregrinar por aquí.

Pienso más bien que sois un grupito que ha entendido la Palabra y quiere dar fruto a treinta a sesenta y ciento por uno.
Mc 4:20

Bicos

Pirilón
nimue ha dicho que…
y lo bien que sientan esos ratitos! besos! :)
María de los Angeles ha dicho que…
ahora es cuando disfrutamos como niños en situaciones asi. cuando sabemos valorar esas risas y esos botes y estos revolcones entre aire. Besos Noe!

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...