Ir al contenido principal

me llegÓ la primavera...


¿Y qué hace uno en primavera? Limpia, uno en primavera limpia. Hoy he limpiado mi cuarto, armarios y todo. Me he deshecho de apuntes que tenía estratégicamente guardados desde hace cuatro años. Y otras cosas también. Así que ha tocado revisar, clasificar y tirar. Sobre todo tirar. Porque no es que no quiera guardarlo, es que no tengo dónde. Ni tampoco tengo cómo llevármelo todo cuando me vaya. Así que pa'juera!

Es curioso, internamente también estoy haciendo limpieza...
Vuelvo a decir que la primavera me ha llegado en cuestión de limpieza nada más, que ya me imagino a más de un@ y a más de dos también pensando en otras direcciones..

de rAnita nOe

Comentarios

María de los Angeles ha dicho que…
anda, una de las mías, yo también me he hartado de limpiar jajaja besos!!!
nimue ha dicho que…
Sienta muy bien hacer limpieza! y no hay nada como vivir en un piso pequeño para aprender a tirar cosas a la basura! jeje!
JuanRa Diablo ha dicho que…
Bueno, tiempo habrá también de mariposillas en el corazón.

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...