Ir al contenido principal

me enamOré

Ha sido un fin de semana mágico, justo lo que necesitaba.
Saturar mi mente y mi cuerpo de una gran urbe. Y la escogida ha sido Barcelona.
Siento no haber avisado con más tiempo y asumo toda la culpa de no haber quedado con vosotros, pero volveré, porque me he enamorado.
Mi hermano se ha dedicado a enseñarnos las tiendas más interesantes, de diseño y muy pijas (chetas) en una de ellas, especializada en chocolates, os diré el nombre no por hacer publicidad, si no por recomendarosla, CACAO SAMPAKA, que está por una de las que cruzan el Passeig de Gràcia, donde entramos a comprar unos regalos coincidimos con Andreu Buenafuente y le pedí un autografo, pero esa es historia de otro post.
He pasado mucho tiempo con mi tía y mis primos, genial. También he visto a varios amigos y juntos hemos descubierto Barcelona. Después de cenar el Sábado, Andrés, nos llevó por la parte antigua de la ciudad narrando la historia de cada rincón, el barrio judío, la sinagoga más antigua de Europa, el viaducto (lo que queda) el punto más alto de la Barcelona antigua, la casa de uno de los rabínos donde dicen se sigue apareciendo la hija (eso aun me lo tienes que explicar).
Ha sido sin lugar a dudas algo que no voy a olvidar.

de rAnita nOe

Comentarios

Noelia ha dicho que…
No he ido nunca a Barcelona... pero no tendrías que haberme dicho eso a un chocolatoinómano... Ains... ¡¡¡Me voy a por chocolate ahora mismo!!!
rAnita nOe ha dicho que…
ay, ashael, buscala en tu ciudad!! que en valencia tambien hay otra.. igual donde tu vives.. encuentras una..
ayer le di a mi madre una tableta de chocolate al azahar que estaba... exquisito!!!

besos..
y que viva el chocolate...

nOe
Giorgio Grappa ha dicho que…
Ostres, Ranita, i no t'han dut a tastar el "Delirium tremens"? Pregunta-li a la Nimue, pregunta-li...

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...