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Hace un tiempo alguien me decía que soy muy madura para mi edad. La frase del millón. En el contexto de una tarde viendo fotos y escuchando música, hablando un poco de la vida, del pasado. Hablar del futuro es como soplar un diente de león, demasiadas posibilidades. La cuestión es que decir dos veces "eres muy madura" en una conversación ya se vuelve redundancia. Las cosas a las que estamos acostumbrados nos resultan comunes a todas las personas, es decir, creemos que todos son iguales. A veces es chocante darse cuenta de que no, de que las cosas de las que yo me doy cuenta, otros no lo hacen. Que mi manera de pensar, sin considerarla mejor ni peor que la de los demás, es diferente, fuera de lo común. No tengo intención de cambiar mi manera de ser, me gusto tal cual soy, aunque tenga que limar ciertas asperezas conmigo misma. Demasiado? directa en algunas situaciones, sincera siempre y a veces demasiado transparente. No creo que haya una enorme gama de grises para valorar las cosas de esta vida, o son o no son. No me gustan las generalizaciones, aunque algunas de ellas se cumplan. No soy difícil de hacer reir. Mi hermana dice que soy una cabezona porque pienso que tengo siempre la razón, no es por maldad, si no porque cuando creo algo lo defiendo. Eso no quita que a veces tenga que reconocer que estoy equivocada. Estoy trabajando en intentar que la palabra "perdón" no sea tan difícil de decir...
Cómo dice Mart-ini, no soy tan interesante como pueda parecer.

de rAnita nOe

Comentarios

Martini ha dicho que…
copio y pego:La cuestión es que decir dos veces "eres muy madura" en una conversación ya se vuelve redundancia.. ya me has nombrado dos veces ;)

Un beso y no hagas mucho caso de lo que te digan, la cuestión es convertir nuestros "defectos" (si se pueden llamar así) en virtudes...

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