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di.vidida

Ayer cerré el blog porque me sentía demasiado cansada para escribir. Demasiado aturdida para intentar componer con palabras lo que me está pasando. Después de leer a nicO he caido en la cuenta de que quizás este sea el mejor medio para vaciar mi cabeza. Hay dos sentimientos encontrados en mi. La felicidad que produce una boda como la de Cynthia y Alfred y la tristeza de ver como cambia una vida ante mis ojos. Sentimientos opuestos y sin embargo demasiado intensos como para no hacerles caso. El jueves por la noche viví la peor situación de mi vida. Un momento de paz se convirtió en una pesadilla. Estaba visitando a una amiga (una señora mayor que vive sola) y de repente le dió un ACV. En un primer momento la desesperación y el miedo se apoderaron de mi, no sabía que hacer y cuando la tenía en mis brazos sosteniendola para que no se cayera al suelo me miró a los ojos y sin hablar me dijo que yo tenía que ser más fuerte. Desde ese momento hasta que con la ayuda de las personas que pude llamar por teléfono la llevamos al hospital del pueblo me escondí de mi, puse el piloto automático y contuve mis sentimientos. No fue hasta que le estaban realizando los primeros estudios y llegó su nuera que yo me di cuenta realmente de lo que estaba pasando y de que en realidad esa noche yo no había pensado visitarla, gracias a Dios que lo hice. Las lágrimas superaron las barreras que yo había puesto y lloré hasta quedarme sin fuerzas. Dormir, más bien, descansar ha sido bastante difícil estos días. Ahora solo queda esperar el resultado de todos los estudios y dejar que la lesión cerebral se asiente para saber hasta donde ha llegado.
El otro lado de la moneda es la alegría de ver como dos amigos muy queridos se casan. Ayer por la mañana asistimos al registro civil para que los casaran así que fue un momento muy emocionante. Mañana se unirán mediante una ceremonia religiosa y habrán cumplido un sueño muy deseado. Yo, como ellos y todos los amigos y familia que estamos aquí estamos desbordantes de alegría y risas.
Estoy di.vidida y tengo que convivir con esta oposición que me arrastra como si fuera un rio desbordado, arriba y abajo, sin poder evitarlo.

de rAnita nOe

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me he quedado en una nube, vaya flipe, es la situación más apurada, más dura, más difícil que me he escuchado directamente.
Espero que el privilegio de poder ayudar en momentos tan complicados en que una vida de repente y sin avisar cambia para siempre,puedan compensar el terrible susto que te habrás llevado.

De todas maneras toma esto como un aperitivo, estás estudiando para ayudar en el lado más trágico de la vida, ¿recuerdas lo de neurología infantil?, seguro que podrás ayudar a muchos pero otros vendrán a tí y estarán más allá del alcance de todo conocimiento humano,pero aunque sólo pudieses ayudar a uno vale la pena luchar y prepararse, seguro.

Siempre aquí.

Pirilón
coco ha dicho que…
Princesa, hay ocasiones en las que lo único que se puede hacer es aguantar el chaparrón hasta que deje de llover. Hay cosas que no están en nuestras manos y de nada sirve comerme (comerse el coco). Un beso, bombón, y sé feliz, que eso sí que depende únicamente de ti.
Fóbico ha dicho que…
Me encantó este blog.
Anónimo ha dicho que…
Esta es la vida, felicidad versus tristeza, risas versus llantos, pero entre los extremos hay una infinita gama de sentimientos que nos hacen seguir sintiéndonos vivos.
Un saludito

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