Ir al contenido principal

3 añOs On-line

Hay cosa que no cambian con el paso de los años. Tres años después de abrir este blog sigo estando lejos de casa. El propósito no cambia. Mentiría si dijera que soy yo la que no ha cambiado. Sigo siendo la misma, en esencia, pero he credido. Y cómo todas las cosas que valen la pena, crecer duele. Porque duele estar lejos de casa, duele echar de menos. Duele pedir perdón, duele perder a alguien, duele cambiar.
Y sin embargo en esto de crecer también hay un lado positivo. Gracias a Dios hasta ahora es mucho más importante que el dolor. He conocido gente. Mucha gente. Gente buena, que me quiere y que se hace querer. Personas que ahora forman parte de mi corazón, corazón dividido entre dos continentes. También he encontrado en mi camino gente "no tan buena". De ellos he aprendido a diferenciar que lo que no quiero llegar a ser, errores que no quiero cometer. Y eso también es de agradecer. Crecer, crecer..
He visitado lugares que nunca pensé que vería, he comido cosas que nunca pensé que comería, he jugado, reído, llorado, caminado, sacado fotos en lugares desconocidos hasta entonces..
Una puertas se abren, otras se cierran, sigo buscando mi camino. Sigo construyendome a mi misma a base de intentos.
He encontrado amigos "cibernéticos" que están ahí desde el primer día. ¿Llegaremos a conocernos? En cierto modo ya lo hacemos..
Ahora estoy lejos de mis dos casas. Sóla otra vez. Abriendome paso en este país, conociendo más gente, nuevos lugares, nuevas experiencias.
Echando de menos a más gente que nunca.
Y ya son tres años. Y que sean muchos más.
Feliz Cumpleaños.

de rAnita nOe

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
FELICIDADES!! TE QUIERO....skaylla
nimue ha dicho que…
un abrazo grande, Ranita! gracias por acompañarnos durante todo este tiempo! y por muchos años más! :))
Martini ha dicho que…
Felicidades!!

Y como dice el refrán... se recoge lo que se siembra...

Entradas populares de este blog

1186

Ser paciente. De paciencia y de salud, no se me dan por naturaleza. Pero las respuestas llegan y es como si entre las nubes oscuras del que podría ser o el que será se colara un rayo de sol que disipa la niebla en mi cabeza. Las respuestas llegan y los engranajes se ponen en marcha. Bien sabido es que las cosas de palacio van despacio, parece que aquí en Devon incluso un poco más, pero todo fluye y poco a poco irán sucediendo las cosas, de paciencia y de paciente. Siento la primavera llegar. Ya queda menos. Paciencia. N

1180

Luchar contra el cansancio y la soledad. Contra las espectativas, contra el no llegar. Confiar no siempre es fácil, plenamente y sin reservas, confiar. Pero siempre vale la pena, a pesar del miedo, a pesar de no saber cuáles son los planes o los tiempos. Un paso más adelante, un paso más cerca. Un nuevo trabajo. Confiar. N.

1185

Esta noche es Noche Buena. Y mañana Navidad. Las primeras que paso sola. Sola. He de reconocer que hace unas semanas era una idea que se me hacía cuesta arriba. No ha sido por falta de alternativas, sino por un sentimiento que ha surgido dentro, el de continuar hacia delante a pesar de que hay cosas en mi vida que no son como yo quisiera. Y digo esto siendo este año el que más cambios ha traído a mi vida. Cambios de los buenos, que como una moneda, tienen otra cara, a veces menos benevolente y más difícil de aceptar. Lo positivo del cambio sigue siendo increíblemente superior a los desafíos que ha acarreado. Cambiar de casa, de trabajo, de vida en un año que ya arrastraba el mal sabor de boca del 2020. Y volverán, como las oscuras golondrinas, los tiempos de pertenecer y de ser parte. Volverá el conocer y hacer nuevos amigos, compartir y ser parte de algo más allá de las cuatro paredes de mi casa. Por ahora, vuelvo a este medio, sin anunciarlo, para encontrar la voz de aquella...